Calella
Calella, capital turística de la Costa del Maresme, es un centro turístico vacacional de primer orden.
Con una extensa playa de arena gruesa, de 3 km. de longitud, una gran infraestructura hotelera, y de campings, establecimientos de ocio y diversión, Calella se ha convertido en uno de los destinos más importantes del turismo europeo.
El paisaje de los acantilados de roca recortada por la fuerza del mar da una primera imagen de la cercana Costa Brava. Es muy característico el faro de la ciudad, inaugurado en 1859, sito en un cerro prominente a la entrada de la población.
Debe visitarse la iglesia archiprestal de Santa Maria, edificio neoclásico con portada barroca; las Casas Giol, Bartrina, Galceran y Sivilla, así como la capilla de Sant Quirze y Santa Julita. Es muy interesante el Museu-Arxiu y la Pinacoteca Gallart.
También merece la pena ir al Parc Dalmau, un parque con un sector ajardinado, pérgolas y una bella zona de bosque, contrapunto ideal después de una intensa jornada de playa.